By
Cecilia Díaz Betz

Hace ya tiempo que en Good2b asociamos la palabra Barceló Raval al confort, al diseño arriesgado, a los grandes eventos y a unas vistas redondas de Barcelona. Ahora, también se le ha unido un nuevo must, la gastronomía en todas sus formas, firmada por los chefs Sergio Fuerte y Roger Blanes. Así que, si el Barceló Raval ya formaba parte de nuestra ruta habitual por el antiguo Barrio Chino, ahora con su mítico B-Lounge Restaurant, nos vamos a dejar caer día sí y día también.

El domingo es un día clave en el hotel ya que que ofrecen uno de los mejores brunch de la ciudad

El domingo se alza como uno de los días clave en el hotel, ya que que ofrecen uno de los mejores brunch de la ciudad. Una amplia variedad de platos dulces y salados, prentados en formato buffet libre, y por un precio cerrado de escándalo, 25€. Por si fuera poco, cuenta con el plus de estar amenizado con sesiones muy recomendables de Dj’s locales, y con la opción de poder subir a la terraza de 365º a degustar uno de los cócteles incluidos en el precio, tomar el sol y disfrutar de las increíbles vistas.

Hablamos de una propuesta gastronómica muy acorde con el estilo vanguardista que desprende el propio hotel cuyo diseño juega constantemente a los contrastes

El resto de la semana, los chefs Sergio Fuerte y Roger Blanes despliegan otras armas culinarias en el Barceló Raval. Ofrecen una suculenta y renovada oferta gastronómica donde destacan sus personales tapas y cocina de fusión, combinada con una carta de cócteles de lo más selecta. Platos sencillos con alma tradicional, a los que dan una vuelta contemporánea y preparan con ingredientes de primera calidad de nuestra tierra. Destacan de la carta la crema de cebollas tiernas con dados de bacalao y romesco; el secreto de cerdo ibérico con crumble, pistachos, avellanas y mango; o los huevos de gallina feliz estrellados con jamón ibérico. Si lo tuyo es el mundo tapas, sus propuestas te dejarán el mejor sabor de boca. Hablamos de maravillas como los cucuruchos de foie mi-cult con sésamo caramelizado y Pedro Ximenez; los dados de salmón marinado con aguacate, salsa ponzu y sisho morado; las croquetas caseras de pollo y gallina; o los tan buenos como vistosos calamares a la romana negra, con mayonesa de wasabi. Para rematar, os recomendamos no dejar escapar la oportunidad de probar unos de sus postres estrella: la torrija caramelizada con crema de café arábica y helado de dulce de leche. Un cierre caprichoso que es de desmayo.

En definitiva, hablamos de una propuesta gastronómica muy acorde con el estilo vanguardista que desprende el propio hotel barceló Raval, cuyo diseño juega constantemente a los contrastes entre la comedida sobriedad de las tonalidades negras, blancas y grises, y las pinceladas de fucsia de sus sillones o detalles decorativos más gamberros y barrocos, que rompen acertadamente la solemnidad de un hotel de estas características.

 

 

 

 

 

 

 

 

Photos © Cecilia Díaz Betz