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Pau Roca

¡Volvemos! Tras una involuntaria pausa, las ‘b2b series’ vuelven a Good2b. Nuestro último entrevistado, Sau Poler, decía que uno de los productores que más le ha llamado la atención últimamente es Lost Twin. Pero para muchos, Carlos R. Pinto no es un newcomer. Desde que editara el álbum ‘Birds‘ en 2012, Lost Twin no ha parado de desarrollar su tejido hipersensorial a base de beats ensoñadores en los que psicodelia, funk y hip hop se dan de la mano. Además de consagrarse como un remixer de garantías (comprobadlo aquí), el año pasado editó el Lp The Mist en el sello Squaring The Circle, la casa de nombres como I Am Dive, entre otros. Charlamos con Carlos sobre su obra, su actuación en Sónar de este año y alguna cosa más que poco tiene que ver con su música pero es igual de interesante.

Beats ensoñadores en los que psicodelia, funk y hip hop se dan la mano para formar un tejido electrónico sonoro único

Supongo que ya te lo habrán preguntado mil veces: ¿qué hacía un sevillano viviendo en Brighton y haciendo beats de hip hop instrumental?

La historia fue que en 2010 vivía en Barcelona con dos amigos más, y estando allí un sello de Brighton se interesó por la música que tenía subida al Myspace. Me ofrecieron hacer un bolo allí, fuimos los tres amigos que vivíamos juntos y nos encantó la ciudad, así que decidimos mudarnos allí y probar suerte, en general. Había empezado a tomar más en serio el hacer música instrumental poco antes de irme para allá, y allí fue donde terminé de consolidar el proyecto como Lost Twin.

¿En en qué te ha influido profesionalmente (y musicalmente) vivir en una ciudad inglesa en vez de tu calurosa Sevilla? Tengo entendido que has vuelto a la ciudad andaluza. ¿A qué se debe?

Profesionalmente, en el hecho de tener un trabajo estable, no relacionado con la música, que me permite vivir independiente y seguir teniendo tiempo que dedicarle a producir y hacer bolos. Y en lo relacionado con la música, fue una etapa bastante productiva (pasaba mucho tiempo produciendo en casa, en parte por el clima intempestivo que hace casi todo el año), que también me sirvió para hacer más consistente el planteamiento del directo. Me alegro también de haber conocido a productores de mucho talento casi desde que llegué, y ver su evolución ahora que ha pasado un tiempo. Volví porque empecé a encontrarme agotado: tuve la sensación de que mi ciclo allí había acabado y sentí la necesidad volver a mi tierra, estar cerca de los míos e intentar aportar mi granito de arena a lo que se cuece aquí, desde dentro.

Se ha hablado mucho de ‘la escena de Barcelona’ como algo tangible y real. Yo creo que es muy pronto para hablar de escena, aunque sí es cierto que estamos pasando por una etapa creativa muy excitante. ¿Está Barcelona un paso por delante de otras ciudades de España?

Estoy de acuerdo contigo; no sé hasta qué punto el término «escena de Barcelona» es algo promovido y sentido por los músicos de allí, o una idea acuñada por ciertos medios – entre ellos anglosajones-, para los que parece que no hay demasiado interés en conocer lo que se hace en otras partes de la península (quizá deberían empezar a buscar más destinos donde veranear). Obviamente Barcelona está muy por delante de otras ciudades en cuanto a actividades culturales en un ámbito más contemporáneo,  conciertos, clubes, tiendas de discos, etc., y todos estos puntos de encuentro suponen un caldo de cultivo para que se genere una escena. Pero como decía antes, no sé si los (muchos y muy buenos) músicos de allí ven esa escena como algo real, o hasta qué punto se consideran parte de ella.

En lo estrictamente musical, no creo que aquí hayamos desarrollado aún un sonido verdaderamente autóctono (salvo honrosas excepciones) que permita identificar una escena nacional como se identifica el sonido venido de Detroit o Bristol. La única propuesta verdaderamente original que pude ver del último Sónar venida de un artista nacional fue el concierto de Niño de Elche y Los Voluble (encima llegué casi al final y he tenido que verlo en Youtube), del cual no he visto apenas menciones en medios extranjeros, los mismos que hablan del hipotético «sonido Barcelona»… ¡da que pensar!

«No creo que aquí hayamos desarrollado aún un sonido verdaderamente autóctono»

Hablando de Barcelona, cuéntanos qué tal fue tu actuación en Sónar este año. No se si te pasa a ti pero en mi caso cuanto más expectativas me hago antes de un bolo peor sale…

¡Me pasa igual! Cuanto más nervioso vaya y menos confianza tenga en lo que voy a intentar, mejor me acaban saliendo los bolos. En el Sónar iba confiado y no acabé muy contento con el bolo; cometí algunos errores que me pusieron nervioso durante el concierto y no lo pude disfrutar tanto como hubiera querido. Lo siento por Ylia y Gabi, que tuvieron que aguantar mi cabreo conmigo mismo después de acabar.

¿Qué aporta Sónar a la ciudad? ¿Qué aporta a los productores y Dj’s locales? ¿Quién crees que necesita a quién?

Acudir a una edición del Sónar supone ‘empaparte’ en cierto modo de las tendencias actuales en la electrónica y encontrarte con muchos compañeros del gremio, lo cual siempre es de agradecer. Se puede decir que, hasta cierto punto, convierte a Barcelona en un punto de encuentro para productores y Dj’s nacionales e internacionales. En cuanto a la última cuestión, la responderé con otra: ¿si el Sónar hiciera un cartel excluyendo totalmente a artistas nacionales (cosa que espero que no pase nunca), ¿seguiría haciendo caja?

Buena esa. Probablemente sí. Cambiando de tema, he de reconocer (ya te lo he dicho alguna vez) que ‘Birds’ fue uno de los discos que más sonó en mi iPod en 2012. ¿En qué crees que ha madurado, si es que lo ha hecho, tu discurso o tu sonido desde ‘Birds’ hasta tu último álbum ‘The Mist’?

¡Y yo te agradezco tus palabras de nuevo! Quizá en lo que más he podido notar la evolución a lo largo de estos años es en el hecho de que, con la experiencia, he ido aprendiendo a plasmar la música que me pasa por la cabeza con mayor exactitud, rapidez y economía de medios.


Viendo que con la música la única manera de ganar cuatro duros es actuando en directo, ¿te has planteado adaptar tu sonido hacia terrenos más club para tener más bolos?

La verdad es que nunca me he planteado orientar mi música hacia uno u otro estilo con un determinado fin que no sea otro que el de divertirme haciéndola, así que es muy posible que ya tenga esa batalla de «hacer más bolos» perdida de antemano, pero de momento no me preocupa. Tengo algún que otro proyecto empezado bastante bailable, pero que reposará tranquilamente en mi disco duro hasta que me de por sacarlo a la luz (¡como tantos otros!).

Entonces, pregunta obligada que me pones fácil: ¿Cuáles son tus planes editoriales a corto plazo? ¿Te sientes con la misma energía que cuando empezaste?

Uf, son muchos para enumerar aquí y prefiero no contar demasiado por si alguno que otro se queda en el tintero. De todas formas puedo adelantarte que tendrán un sonido distinto al de ‘The Mist’, ya que no me apetece nada hacer otro disco tan recargado y con un proceso de mezcla tan tedioso, con mil pistas por tema, al menos de momento. Me siento con la misma energía y más, a pesar de que, como todos, tengo mis rachas de crisis creativa, aún me queda cuerda para rato.

«No me apetece nada hacer otro disco tan recargado y con un proceso de mezcla tan tedioso como The Mist»

¿Tienes algún gemelo perdido por el mundo? ¿De tenerlo, qué música crees que haría?

Todos tenemos alguno, fijo. No sé muy bien qué haría, eso sí… ¡ojalá fuera un batería de jazz de puta madre para encontrarle y hacer bolos juntos rollo ‘Found Twins’!

Recomiéndanos un disco que sea un must para Lost Twin.

Iba a decir ‘Future days’ de Can, pero como siempre lo nombro te pondré uno que descubrí recientemente y me arrepiento de no haberlo hecho muuucho antes: ‘The Black Saint and the Sinner Lady’ de Charles Mingus.


¿Y un libro?

‘Los Hermanos Karamazov’ de Dostoievski.

¿Y la máquina (sinte, sampler, caja de ritmos…) imprescindible para Lost Twin?

Es difícil porque les tengo cariño a todas. Hace poco pillé una Tanzbär y me tiene totalmente enamorado.

Si algún día pisamos Brighton ¿a dónde nos llevarías a comer?

El viernes iríamos a cenar al Curry Leaf Café, que descubrí en uno de los últimos viajes que hice allí por trabajo, y todo lo que he probado está buenísimo. El sábado iríamos a cenar sushi al Okinami, y el domingo a mediodía remataríamos el fin de semana con un buen Sunday roast en el Royal Sovereign.

Venga va, ¿y el restaurante al que siempre vas cuando vuelves a tu Sevilla natal?

El No Lugar: la comida es excelente, y la decoración y la presentación también. Recomendadísimo.

Para acabar, Sau Poler nos preguntó  ¿cuál es el tema que te llevó más tiempo y trabajo terminar de tu álbum ‘The Mist’?

Sin duda ‘Coda’, el que cierra el disco, que es una colaboración con Van Delay. Me costó muchísimo encontrar la manera de desarrollar la segunda parte de la canción. Tengo que agradecerle su paciencia y buen hacer ya que le estuve bombardeando con distintas versiones del tema (hay más de 30) y él anduvo probando con distintos instrumentos hasta que dimos con una que por fin nos gustaba. La verdad es que es uno de los temas que más me gustan del disco, ¡y me alegro de haberle dedicado tanto tiempo y esfuerzo y de que Van Delay esté ahí!

Ahora como sabrás debes proponernos a un artista nacional para entrevistar y hacerle una pregunta.

Propongo a Cauto, y mi pregunta sería: háblanos de la influencia que ha tenido el entorno donde has trabajado en tu nuevo disco.

¡Muchas gracias Carlos!