By
Nuria Candela López

Antoine Henault es un joven fotógrafo francés experto en convertir el momento preciso en un elevado verso poético. Imágenes delicadas donde prima la sencillez, que trasmiten calma y que realzan la belleza de lo cotidiano. Perfectas para volver a asomar la cabeza poco a poco a la realidad diaria después del descanso estival. Hoy os abrimos las puertas del universo Henault, un rincón donde la quietud ha ganando al desasosiego.

La fotografía de Henault retrata momentos en los que las personas que las protagonizan solo deben preocuparse de ser

Con sede en la región montañosa de Bretaña, en el noroeste de Francia, Henault, consigue poetizar instantes banales. Da igual si lo que nos muestra son naturalezas muertas, imágenes personales o editoriales, cada uno de sus proyectos está impregnado de ese halo. La fotografía de Henault retrata momentos en los que las personas que las protagonizan solo deben preocuparse de ser. Su proyectos rebosan sensibilidad y ligereza.

Henault capta con delicadeza la naturaleza de los momentos de verano, la felicidad de los que disfrutan de los días de sol sin otra preocupación que la de dejarse tocar por sus rayos. Las fotografías del artista tienen una calidad cinematográfica, granulada y casi hedonista que a menudo es indicativa de la cultura francesa. Sus imágenes son brillantes y vivaces: bodegones de frutas y otros objetos; un hombre en topless con su sombra que se relaja en las sábanas arrugadas; cactus verdes espinosos cubiertos por el sol de la tarde, mujeres flotando en el agua, sentadas entre las flores, caminando entre la ropa tendida…

Puedes ir siguiendo todo su trabajo aquí.