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Cecilia Díaz Betz
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Ailanto es una firma de diseño con sede en Barcelona creada en 1995 por los hermanos Iñaki y Aitor Muñoz. Nacidos en Bilbao en 1968, los diseñadores se trasladaron a Barcelona donde se licenciaron en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona. Iñaki completó sus estudios con una licenciatura en diseño de moda.

Ailanto crece y viene, y celebra su 15º aniversario en la pasarela

El universo Ailanto es célebre por las combinaciones de color, las formas geométricas y las referencias a movimientos de vanguardia. Los estampados exclusivos, los bordados figurativos y las elegantes yuxtaposiciones de texturas convierten a Ailanto en una marca con un fuerte componente visual, fácilmente reconocible. Las colecciones de Prêt-à-porter de Ailanto se comercializan a nivel internacional desde 1999 y han estado presentes en la Pasarela Cibeles y en la Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid desde 2001. El año 2010 marca una nueva etapa para la marca con la inauguración de la primera boutique Ailanto en Barcelona, seguida poco después por la apertura de la boutique Ailanto en Madrid (2012). Ailanto ha desarrollado colecciones de moda y productos de lifestyle para, entre otros, Sargadelos, Naf Naf, Cerabella, Hazel, DAC y Santa & Cole y ha colaborado con firmas como Campari, Lladró, TATA Motors, Chupa-Chups, Nespresso, W Hotels y L’Oréal. En el año 2013 la firma ha diseñado los nuevos uniformes para el personal del Museo Guggenheim de Bilbao.

Este año la firma celebra su 15º aniversario en la pasarela. 15 años de tiempo detenido ante los ojos, quince técnicas diferentes, colores en una gama que se alterna, acuarela volátil, bordados clavados para siempre con hilos y agujas. Trajeron la delicada Chinoiserie de regreso, los pasos de danza de Pina Bausch, la Bauhaus a través de la mirada femenina, la cámara de Jacques Heri Lartigue sobre la nieve y los abetos alpinos, mucho menos gélida que el hielo en combustión de una Veruschka, de caderas inolvidables. Ailanto crece y viene, y va entrelazado con la vida como la enredadera, como la sutil hiedra aérea, sobre la tierra y hacia el cielo. Como una imagen entrevista en un sueño, que deja, al despertar, la pista hacia un mundo de gracia, de belleza y de exquisitez.

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