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Cecilia Díaz Betz

Poner una pieza de Abe the Ape en tu vida es toda una declaración de intenciones. Probablemente signifique que quieres romper con la monotonía, cambiar, alegrarte los desayunos, comidas, meriendas y cenas, hacer del menaje un ente más que hable de ti. Y no, no soy el horóscopo, ni te estoy definiendo según los astros. Es simplemente que las cerámicas del ya no tan joven madrileño Abraham Menéndez atrapan tu vista, y despiertan anhelos inesperados de pertenencia inmediata.

Las piezas de Abe the Ape han nacido para «hacer del mundo un lugar más placentero»

Tal y como profesa su manifiesto, las piezas de Abe the Ape han nacido para «hacer del mundo un lugar más placentero», y vaya si lo logran. La clave está en la producción artesanal, las ediciones limitadas y los procesos de creación que llevan su tiempo e implican altas dosis de cariño. De esta manera, Abraham inserta sus coloristas y originales ilustraciones en platos, moldea piezas cerámicas con formas diferentes y nos propone, en definitiva, una serie de artículos únicos cargados de divertimento y anti-monotonía. Objetos que «deberán ser usados exclusivamente para hacer de nuestro día a día una experiencia más agradable». Visita su tienda online, y empieza a llenar tu carrito. Tu alma dinámica te lo agradecerá eternamente. Eso sí, paciencia, estas cosas no sehacen de un día para otro, y los pedidos pueden tardar un pelín, pero llegarán.