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Cecilia Díaz Betz

La inmensa ciudad de Taipéi (Taiwán), con sus rascacielos y su espectacular metro aéreo, se erigió a base de mucho hormigón y acero. Dos materias primas propias de la construcción, sobre todo urbana, y que, curiosamente, son la principal fuente de inspiración del estudio local de diseño industrial 22 Design Studio.

Están especializados en la creación de objetos funcionales y accesorios, fabricados únicamente con acero y hormigón

Fundado por el matrimonio de diseñadores Yiting Cheng y Sean Yu, el estudio toma su nombre de la edad que tenían cuando lo inauguraron. Están especializados en la creación de objetos funcionales y accesorios, fabricados únicamente con estas dos materias primas: acero y hormigón. A partir de ahí han creado series tan geniales como, por ejemplo, Stationary, una colección de elementos de escritorio realizada exclusivamente en hormigón y disponible en dos tonalidades: gris y azul cielo. Otra de las peculiaridades de 22 Design Studio es que fabrican ellos mismos todos los objetos artesanalmente, y que son verdaderos perfeccionistas en los procesos. Como ellos mismos cuentan, por ejemplo, «desde la creación del primer anillo de hormigón en el año 2007, hemos pasado por cinco generaciones diferentes de anillos, perfeccionando el proceso a lo largo de este camino, hasta llegar al modelo de hoy en día».

Actualmente el estudio está formado por ocho personas, y todos trabajan juntos -figurativa y literalmente- debido al hecho de que su estudio de diseño y centro de producción están ubicados en el mismo edificio. Algo muy poco común hoy en día, pero que les permite tener un mayor control del proceso y, por consiguiente, unos resultados finales impolutos. Podéis indagar más en los proyectos de 22 Design Studio haciendo clic aquí.