By
Olivia García-Patto

Recién concluidos sus estudios, el joven diseñador de mobiliario e interior hannoveriano Fabio Vogel, sorprende experimentando con diferentes materiales y técnicas para crear texturas y resultados únicos. De un proceso tan ecléctico nace su nueva colección de jarrones ‘105 Ltr Formen’, una serie que combina fuego, vidrio soplado y un molde de tela con el azar.

Vogel considera la unicidad en la imperfección algo esencial para innovar con éxito

Para crearlos, Vogel introduce vidrio caliente en un molde cosido en tela ignífuga y sopla hasta saturarlo en volumen. El resultado son piezas únicas con patrones irrepetibles, que cargan con la huella del tejido y sus costuras y cuya forma y color vienen determinados por la temperatura del fuego. Así, Vogel consigue crear algo nuevo usando al fuego como creador y destructor, como elemento decisivo en el diseño. Es por ello que la coincidencia juega un papel fundamental en su creación, ya que la deformación del jarrón sólo se puede influenciar hasta cierto punto, lo demás son variaciones inevitables en el proceso. La reacción del tejido ante el calor es incontrolable.

img_10_1474051061_5ad78d3755f669fc03b994187bda2c47

Mediante esta técnica, demuestra la aproximación experimental de su trabajo. Y es que Vogel considera la unicidad en la imperfección algo esencial para innovar con éxito. Finalmente, las costuras y defectos de cada jarrón, junto con su forma y color, sólo suman a la complejidad del diseño y resultan en piezas contrastantes con diferentes personalidades. Este proyecto combina la estética delicada y suave del vidrio soplado con el paso del tiempo y la rudeza que aporta el paño tejido tradicional. El efecto ulterior es el de unas costuras frágiles que mantienen la forma unida para culminar en un cuello de vidrio pulido.